La seda

Continuando con el poquito de teoría, aprendamos un poco más sobre telas.

Dentro del grupo que hemos denominado FIBRAS DE GLÁNDULAS SEDOSAS se dan dos  variedades de sedas: la  seda salvaje (tussah o tusor) y la exclusivamente llamada seda.

La seda es la sustancia de consistencia viscosa formada por la proteína llamada fibroína, que es segregada por las glándulas de ciertos artrópodos; el insecto que la segrega la expulsa al exterior de manera continua por un orificio, y es al contacto con el aire como se solidifica en forma de fibra.

Hay una tradición oriental que habla de una princesa china, por nombre Xi-Ling-Shi, que tomaba plácidamente el té en su jardín, sentada a la sombra de una morera, cuando dentro de su taza cayó un raro capullo desprendido de una rama del árbol; al remojarse el capullo se le despegaron las hebras de que estaba formado y la princesa tiró y tiró de aquella fibra finísima descubriendo por casualidad el hilo de seda.

La araña es el más común y más conocido productor de seda, pues ese hilo que segrega para tejer su red no es otra cosa que seda, siendo relativamente fácil observarla en su producción, incluso a simple vista. Muchos insectos de este género, en su forma larvaria, cuando vulgarmente se llaman orugas, producen esta fibra serosa para sujetarse con ella al lugar donde viven y para protegerse durante la fase de pupación; a ese fin tejen con la fibra una envoltura completa, en torno a sí mismos, en la que quedan encerrados durante su fase de pupas (crisálidas) y continúan desarrollándose hasta la fase siguiente de su metamorfosis.

Pero la gran productora de seda es el artrópodo lepidóptero heterócero (mariposa nocturna) llamado mariposa de la seda (bombyx mori), cuya oruga se conoce con el impropio nombre de gusano de seda. Originaria de la misma fauna india, china y japonesa, desde hace más de dos mil años fue importándose a otras regiones y ahora esta especie vive extendida por todo el ámbito subtropical de este planeta.

CARACTERÍSTICAS MAS IMPORTANTES DE LA SEDA

  • Brillante y fina
  • Suave, lisa y crujiente
  • No arde
  • Es elástica
  • Retiene del 40 al 45 % de su peso de agua
  • Se arruga bastante
  • No es atacada por los insectos

INSTRUCCIONES DE CONSERVACIÓN DE LA SEDA

  • La seda debe lavarse a mano, con agua fría, sin frotar ni retorcer, es decir, sin forzar el lavado; para ello es conveniente no permitir que las prendas se ensucien mucho, con el fin de limpiarlas siempre con un lavado ligero; en ello está la vida de la prenda
  • Las lejías atacan la seda
  • Planchar  con precaución, sin ejercer mucha presión ni tiempos prolongados
  • Se puede limpiar en seco, con cualquier disolvente, pero con precaución

Y para poner en pràctica lo que hemos aprendido ya sobre los símbolos de cuidado de las prendas, la seda se hace acreedora a la siguiente simbología.

 

Espero que esta información te haya sido útil. Recuerda que estamos abiertos a comentarios si necesitas información en específico.

Lindo día 😉